La belleza cotidiana, por Alberto N. Manfredi (h)
 
En abril de 2016, la editorial Rizzoli Libri de Milán lanzó al mercado La Bellezza Quotidiana, obra biográfica de Ilaria Occhini, una de las máximas figuras de la escena italiana en los cincuenta y sesenta. En la misma relata su vida, su trayectoria y causas de su retiro poniendo especial atención en los que fueron sus principales atributos para triunfar en la pantalla.




Quizás su nombre no nos resulte tan familiar como el de Sophia Loren, Ana Magnani, Claudia Cardinale, Gina Lollobrigida, Silvana Mangano, Lisa Gastoni y otras divas itálicas, pero brilló con especial fulgor en la era dorada del cine y la televisión europeas, compartiendo elencos con Marcelo Mastroiani, Alberto Sordi, Ugo Tognazzi, Nino Manfredi y Alain Delon, bajo la dirección de maestros de talla, entre ellos Luchino Visconti, Mario Monicelli, Dino Risi y Anton Giulio Majano.

Cuna ilustre

Aunque nació en Florencia, el 28 de marzo de 1934, Ilaria Occhini pertenecía a la alta aristocracia de Arezzo, ciudad toscana de donde era oriundo su padre, Barna Occhini (1), escritor, historiador y periodista de renombre, entre cuyas obras destacan L’Arte classica e l’arte italiana (1940) y Antologia da Italia e Civiltà (1971).

Barna era el tercer hijo del senador Pier Ludovico Occhini y de María Luisa Tettamanzi, vecinos notables de la comuna.

Político, abogado y hombre de letras, Pier Ludovico ejerció elevados cargos en su tierra, entre ellos el de alcalde (1909); gobernador (1930-1939) y miembro de la Legislatura del Reino de 1934 a 1941 (2). Fue también fundador de la revista Il Regno, donde publicó varios artículos y heredero de la célebre Villa La Strisca, magnífica propiedad del siglo XVI, hoy atractivo turístico de la Toscana.

Nacido en Arezzo, el 30 de enero de 1874, era hijo a su vez, del caballero Luigi Occhini, quien se hallaba emparentado a los condes Goretti-Minati, y de la condesa Laura Digerini Nuti (3), destacados exponentes de la nobleza regional.

Don Luigi también desempeñó importantes funciones en su comuna, entre ellas, las de consejero municipal, diputado provincial y miembro de instituciones benéficas y culturales.

Gioconda, la madre de Ilaria, también pertenecía a una familia distinguida pues su padre fue nada menos que el gran escritor florentino Giovanni Papini (9 de enero de 1881 – 8 de julio de 1956), uno de los mayores exponentes de la literatura peninsular del siglo XX, quien, dada su afinidad y apego con su nieta, le inculcó el amor por las artes, las letras y la cultura en general.

Villa Occhini (Castiglion Fibocchi, Arezzo):







Piedra armera de los Occhini


Estrella de cine

Con esos antecedentes, Ilaria se consagró de lleno a la actuación. Hizo su debut en la pantalla grande a los 20 años de edad, en la película Terza Liceo (1954), de Luciano Emmer, un hermoso film que recrea el último año escolar de un grupo de adolescentes, desde su primer día de clase. En esa cinta, nuestra biografiada interpreta a Lucia Lucchesi, una jovencita cándida, ingenua y, sobre todo, hermosa, atributo este último que será su característica principal a lo largo de su carrera. Lo hace con el seudónimo de Isabella Redi, nombre que dejará en el siguiente film, luego de emigrar con su familia a Roma (1954), para adoptar el suyo propio.

En la Ciudad Eterna, Occhini se inscribió en la academia de Arte Dramático “Silvio D’Amico”, para estudiar actuación, de la que egresó a fines de 1957.

El mismo año de su llegada a la capital, fue convocada por Daniele D’Anza para debutar en televisión con La fierecilla domada. En 1956 Anton Giulio Majano hizo lo propio al poner en pantalla L’Alfiere, historia ambientada en las guerras garibaldinas y al año siguiente, el mismo director le dio el rol protagónico en Jane Eyre, tercer ciclo televisivo que la nobel actriz protagonizó en forma brillante. En la oportunidad, compartió escena junto a Lydia Alfonsi, Wanda Capodaglio y Raf Vallone, tres leyendas de la actuación italiana, de las que supo sacar provecho.

Veintiséis películas, veinticinco producciones televisivas y veinticuatro obras de teatro conforman la carrera de esta gran actriz; una trayectoria que le permitió conquistar los más importantes premios de la cinematografía y el teatro peninsulares.

En 1992 obtuvo el “Nastro d’Argento” por Benvenuti in casa Gori; dos años después ganó el Premio Minerva, sección Arte; en 2005 el “Eleonora Duse” y el “Vittorio Gassman” a la mejor actriz y en 2008 la Medalla Dorada del Festival de Locarno por su actuación en Mar Negro, producción ítalo-franco-rumana producida por Francesco Pamphili y dirigida por Federico Bondi.

El 2010 fue un año especial para nuestra artista por haber conquistado el “David di Donatello” a la mejor actriz por Mine vagante, repitiendo al año siguiente con el Premio “Alida Valli” por el mismo film.

Nuevas producciones

La segunda película que la Occhini interpretó fue Sigfrido, de Giacomo Gentilomo, basada en la ópera de Wagner (1957), seguida por Il medico e lo stregone, Pia de’ Tolomei, donde tuvo el papel principal; Cartago en llamas, adaptación del célebre libro de Emilio Salgari, con Pierre Brasseur, Daniel Gélin, Anne Heywood y Terence Hill; Il mantenuto, dirigida por el gran Hugo Tognazzi (1961); la comedia El día más corto (1963), sátira del film norteamericano El día más largo, estrenado el año anterior (4) y El tirano de Siracusa, otro péplum dirigido por Curtis Bernhardt y Alberto Cardone, donde interpreta a Nerissa, partenaire del ladrón Damon (Guy Williams), con quien combate al cruel Dionisio (Arnoldo Foà) (5). Le siguieron el western spaghetti El hombre del paso pesado (1965) de Mario Segui y El hombre que ríe (1966) de Sergio Corbucci, péplum renacentista en el que da vida a Dea (en la traducción española Daia), la joven actriz ciega integrante de un teatro ambulante que sin proponérselo, se ve atrapado en la feroz guerra entre César Borgia (Edmund Purdom) y su hermana Lucrecia (Lisa Gastoni) con el príncipe Astorre III Manfredi de Faenza (Jean Sorel), con quien termina desposándose, luego de ser rescatada.

Siguieron a esta recordada cinta de aventuras, Pattuglia anti gang y Uommo a mettà, rodadas el mismo año.

No volvería a aparecer por la pantalla grande sino hasta 1972, cuando el francés Serge Korber la llamó para personificar a Clotilde en La divorciada (1972) y José Giovanni, para actuar como Sophie Strabiggi, esposa de Gino Strabiggi (Alain Delon) en Dos contra la ciudad.


Como Nerissa en El tirano de Siracusa (Curtis Bernhardt y Alberto Cardone, 1962)


Televisión

Los siete años que transcurrieron entre Un uomo a meta y La divorziata, la Occhini los dedicó a hacer teatro y televisión.

En 1967 Anton Giulio Majano la llamó para la miniserie La fiera della vanità, basada en el romance de William Tackeray, ambientado en la Inglaterra del ochocientos. En ella, nuestra biografiada desempeñó uno de los papeles más importantes de su carrera, el de Amelia “Emmy” Sedley, la ingenua muchacha que se contrapone a la astuta y perversa Becky Sharp, encarnada por Adriana Asti. En 1970 fue el turno de Una pistola in vendita y al año siguiente Tosca, la obra teatral de Victoria Sardou en la que Puccini fundamentó su ópera.

El teatro también la tuvo como protagonista primero en 1969, con Il gabiano, de Antón Chéjov y ese mismo año en Misura per misura, de Shakespeare, donde su desempeño fue muy profesional.

En 1973 participó en Puccini, nueva miniserie dirigida por Sandro Bolchi, con Alberto Gionello en la piel del genial músico y nuestra actriz en el de su esposa Elvira; ese mismo año actuó en Ritorno, en 1974 lo hizo en Adelchi y luego en doce producciones más hasta Edda Ciano e il comunista (donde encarna a la esposa de Mussolini) y La ragazza americana, estrenadas ambas en 2011.

Su paso por las tablas finalizará en el 2005 con Spettri, drama del escritor noruego Henrik Ibsen, donde reemplazó a Valeria Moriconi, cuando aquella anunció que no iba a poder actuar.

Última etapa

La actriz florentina permaneció alejada del cine durante un largo período. Entre su última aparición en 1973 (Due contro la cittè) y su regreso (Benvenuti in casa Gori), acaecido en 1990, pasaron diecisiete largos años en los que solo hizo televisión y teatro.

Aun así, productores y directores siempre la tuvieron presente, de ahí su rol protagónico en aquella última entrega, el cual compartió con Carlo Monni, prueba del alto sitial en que la tenía el cine italiano aún después de tantos años. La secuela, Ritorno a casa Gori será estrenada seis años después, período en el cual, hizo otras dos películas, Pizza Colonia (1991) y La venere di Willendorg (1996), esta última bajo la dirección de Elisabetta Lodoli. Le seguirán otras siete producciones hasta que en 2012 se produjo su retiro definitivo, cuando contaba 78 años de edad. A partir de ese momento, se dedicará a su proyecto biográfico y a la producción de vino en su finca Villa La Striscia, siempre asistida por sus nietos Bernardino y Caterina.


Con Nino Manfredi




Vida familiar

En 1963 Ilaria Occhini contrajo matrimonio con el escritor napolitano Raffaele La Capria, doce años mayor que ella, a quien conoció en 1961 durante la entrega de los premios “La Strega”, que aquel recibió. De esa unión, que se mantiene hasta el día de hoy, nació en Londres Alexandra La Capria, actriz y escenógrafa (1 de enero de 1966), esposa del también actor Francesco Venditti y madre de dos hijos.

Son muchas las virtudes que podemos resaltar de esta aristócrata que en su juventud tomó el camino del séptimo arte; talento, actitud, presencia, distinción, pero sin ninguna duda, será recordada por las palabras que el periodista romano Paolo Conti utilizó para referirse a ella con motivo de la aparición de su libro: “Una de las bellezas más brillantes de finales del siglo XX italiano”.

Notas

1. Su verdadero nombre era Carlo Luigi Occhini.
2. Legislatura XXIX y XXX.
3. G. Galli, “Occhini, Pier Ludovico”, Societa Storica Arentina.
4. Abordaba el tema del desembarco de Normandía.
5. La película fue rodada en las Termas de Caracalla por Cinecittà.

Fuentes

- FEDERICA MARENGO, “Ilaria Occhini: ‘La mia Ilaria’”, Quotidianoitalia.it, 11 de septiembre de 2016 ( http://www.quotidianoitalia.it/ilaria-occhini-la-mia-ilaria/ ).
- PAOLO CONTI, “La verità ha i volto di Ilaria Occhini”, Corriere della Sera, Secc. Cultura, 14 de abril de 2016.
- “Ilaria Occhini biografía”, Coomingsoon.it ( https://www.comingsoon.it/personaggi/ilaria-occhini/72678/biografia/ ).
- FABIO BERTINI, CONSTANTINO CIPOLLA y PAOLO VANNI, Storia della Croce Rossa in Toscana dalla nascita al 1914. I studi, Milán, Franco Angelli Edizioni, 2016.





Bonus track:


Sigfrido (Giacomo Gentilomo, 1957):



Tráiler


Sinopsis (FILMAFFINITY):


El héroe legendario Sigfrido forja una espada mágica para acabar con un enorme dragón. La sangre del dragón tiene la propiedad de hacer que aquel que se baña en ella se vuelva invencible. Sigfrido no duda en aprovechar esta oportunidad para ser invencible, pero mantiene un punto débil... una zona de su cuerpo que se encontraba cubierta por una hoja de tilo mientras se daba el baño de gloria entre las vísceras del dragón.

Póster del film


Ilaria Occhini, imagen y realidad:



Teatro Eliseo, Roma, 1958. Durante el ensayo de Panorama desde el puente, obra teatral de Arthur Miller que interpretó la actriz bajo la dirección de Luchino Visconti






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